Marzo 2000

Esquíes – Un ejemplo perfecto para TRIZ.


Por Pentti Söderlin,
pentti.soderlin@netlife.fi


Helsinki, Finland

Traducción de Héctor Sánchez, para TRIZ XXI.

Articulo original en http://www.triz-journal.com/archives/2000/03/e/index

 

El siguiente artículo es un anexo a aquellos del TRIZ-Journal ‘S-Field Analysis’ (‘Análisis de campos-S’) por John Terninko y ‘The Seventy-six Standard Solutions’ (‘Los setenta y seis estándares’) con sección de ejemplos a cargo de John Ternienko, Ellen Domb y Joe Miller en la edición de enero de 2000.

El autor nos muestra un ejemplo claro de aplicación de TRIZ al problema del diseño de esquíes. Tras una breve introducción histórica, trata de resolver la contradicción física encontrada al intentar hacer uso de dos propiedades mutuamente opuestas: Por una parte, el agarre a la pista y, por otra, el deslizamiento.

Pentti Söderlin nos dice que los esquíes constituyen una de las herramientas más antiguas fabricadas por el hombre. Los arqueólogos han hallado esquíes antiguos localizados en pantanos; resultaban extremadamente importantes para el hombre durante el invierno cuando grandes cantidades de nieve impedían el libre movimiento en los bosques durante la práctica de la caza.

También nos describe la evolución en cuanto a materiales, tamaños y formas de los esquíes con el paso del tiempo. Así, los primeros esquíes estaban fabricados en madera y, en sus comienzos, había dos tamaños diferentes: Los largos, utilizados simplemente para deslizarse y, los cortos, para ganar velocidad. Se hacía uso de un bastón o lanza para impulsarse con las manos. De este modo, el objeto es la nieve, la herramienta1 es el esquí y el campo2 es el peso de un hombre.

Sigue comentándonos que, durante años, el material natural para proteger los esquíes fue la brea, una modificación de la madera; tenemos ya de esta forma el campo-S. La brea resultaba útil además, para proporcionar tanto el efecto de deslizamiento como el de agarre a la pista (ya tenemos aquí las dos propiedades mutuamente opuestas). Como ninguna resultaba lo bastante buena, el hombre pasó a utilizar sebo o grasa animal como sustancia deslizante a untar bajo los esquíes más largos, mientras que los más cortos se cubrían simplemente con brea.


1N. del T.: También denominada como Sujeto en lenguaje S.A.O. (Sujeto-Acción-Objeto).
2N. del T.: También denominado como Acción en lenguaje S.A.O. (Sujeto-Acción-Objeto).


En sus orígenes, los esquíes debieron ser probablemente lisos y solamente la parte delantera se curvaba hacia arriba para ayudar a mantenerse a flote. Los esquíes modernos, de tipo cross-country, se fabrican en material plástico y son de igual longitud, y están curvados en su parte central además de tener la punta levantada.

El autor pasa ahora a hacer un análisis del diseño de un esquí. Nos dice que, actualmente, las técnicas del deporte del esquí y las de los propios esquíes se combinan para proporcionar dos funciones: Una, la de deslizar, la otra, la de imprimir velocidad adicional y continuar la marcha. Se dispone aquí de dos tiempos de operación (Operational Times, OT) y dos zonas de operación (Operational Zones, OZ).

En el primer caso, el de deslizamiento, correspondiente al OT1, la OZ1 será la punta y la cola del esquí. En el segundo caso (el de imprimir mayor velocidad), la OZ2, durante el OT2, será la parte central del esquí. Para proporcionar fricción y agarre durante el OT2, se aplica una cera especial para agarre sobre dicha parte central u OZ2. Peter Söderlin nos adjunta una figura sencilla representando el perfil de un esquí, para apreciar mejor los detalles comentados.

 

Se tiene claramente una contradicción física: La cera debería deslizar y al mismo tiempo la cera no debería deslizar, sino proporcionar agarre. El autor comenta que la solución a dicha contradicción constituye una separación en el tiempo (OT1 y OT2), separación en el espacio (OZ1 y OZ2) e, incluso, separación en la estructura (forma del esquí). Cuando se elige unos esquíes, estos deben estar lo suficientemente curvados en su parte central para no tocar la pista cuando una persona carga su peso por igual sobre ambos (esto se tiene en cuenta para la fase de deslizamiento). Por otra parte, el esquí debe ser plano y la cera agarrarse a la pista cuando la persona carga totalmente su peso sobre uno de ellos y simultáneamente se impulsa para imprimir velocidad y continuar la marcha, o para efectuar un giro.

Por último, el autor hace mención a que todo lo comentado se aplica solamente a los esquíes de tipo cross-country, y que el nuevo estilo ‘libre’ utiliza esquíes más cortos y únicamente emplea en ambos cera para deslizar. Nos dice además que la técnica asociada a ese estilo de practicar el esquí se denomina ‘skating’ (‘patinaje’), recordando al patinaje sobre hielo.